Julio ya está aquí, y con él parte del equipo se va de vacaciones, algunos pedidos bajan, se concentran las paradas técnicas, se reorganizan los turnos… La producción no se detiene, pero sí respira. Y este cambio de ritmo puede convertirse en un buen aliado para observar tu planta sin la presión del día a día.
Es el momento de fijarte en lo que normalmente pasa desapercibido, de preparar mejoras que llevas meses posponiendo porque «la línea no puede parar» y de volver en septiembre con una producción más controlada.
En ATX Robotics lo vemos cada año: una mejora bien elegida pesa más que un proyecto ambicioso a medias. Por eso, en este artículo te proponemos cuatro acciones muy concretas para que comiences ahora a preparar tu fábrica para el último trimestre del año. ¡No pierdas la pista!
Tabla de contenidos
1) Empieza por localizar qué tarea está frenando tu producción
Piensa un momento en tu planta. ¿Hay alguna máquina que se pare a menudo porque alguien tenga que cargarla o descargarla? ¿Hay un proceso, como la soldadura, que acabe marcando el ritmo de toda la producción porque es difícil encontrar personal cualificado? ¿Los operarios necesitan recorrer la nave constantemente para mover materiales? ¿Hay pedidos que siempre se retrasen y no tienes claro por qué?
Antes de pensar en soluciones, como robots o software, observa con atención lo que está ocurriendo. Fíjate en las máquinas que se detienen con frecuencia, los procesos que generan esperas, las tareas manuales que se repiten y los desplazamientos que podrían evitarse. Ahí suelen estar las primeras oportunidades de mejora. ¡Existen tantas posibilidades!
- Operaciones manuales que se realizan de forma constante.
- Máquinas que se quedan esperando a que alguien las alimente.
- Procesos cuya calidad depende casi por completo de la experiencia de una única persona.
- Desplazamientos internos constantes de palés, cajas o contenedores.
- Datos de producción que todavía anotas a mano o en hojas de Excel.
Recorre la planta, observa cómo se desarrolla el trabajo y habla con las personas que participan en cada proceso. Las esperas, los movimientos innecesarios, los retrabajos o las tareas repetitivas suelen ser buenos indicadores de por dónde comenzar.
Este primer diagnóstico ayuda a separar una molestia puntual de un verdadero cuello de botella y evita invertir en tecnología que no responde a una necesidad real.
2) Aprovecha una parada para automatizar una operación concreta
No hace falta automatizar toda la producción de una vez. De hecho, en nuestra experiencia, lo más habitual es empezar por una operación concreta que esté consumiendo demasiado tiempo o generando problemas y, cuando funciona, seguir avanzando con otros procesos.
Un ejemplo es el machine tending. Si ves que tus operarios dedican buena parte de su jornada a cargar y descargar piezas en tornos, fresadoras, plegadoras o centros de mecanizado, puedes automatizar esa tarea con un robot colaborativo o industrial. El robot asume la repetición; tu equipo, mientras tanto, supervisa el proceso o dedica su tiempo a lo que de verdad requiere criterio técnico.
Otro ejemplo es el bin picking. Si hoy alguien tiene que recoger piezas desordenadas dentro de un contenedor y colocarlas una a una en la línea, un robot con visión artificial puede identificarlas, seleccionarlas y posicionarlas en el punto necesario.
Para ambos casos, en ATX Robotics contamos con soluciones modulares pensadas para automatizar con simplicidad estas operaciones. Y el verano te regala el tiempo justo para hacer todo el trabajo previo:
- Medir el espacio disponible y estudiar cómo está distribuida la zona.
- Analizar los formatos, referencias y cadencias de las piezas.
- Preparar pruebas sin interferir en los momentos de máxima producción.
- Formar a tus operarios con calma, sin la presión habitual.
- Planificar la puesta en marcha antes de recuperar el ritmo habitual.
Además, nuestras soluciones modulares están diseñadas para arrancar con un proceso concreto y pensar en la ampliación más adelante, cuando hayas comprobado los resultados con tus propios ojos.
3) Si la soldadura es el cuello de botella, prepara el cambio ahora
La soldadura merece una mención aparte, porque el verano puede ser un buen momento para plantear mejoras en este proceso.
¿Te resulta familiar esta situación? Te cuesta encontrar soldadores cualificados, acumulas retrabajos o no consigues que la calidad se mantenga igual entre un turno y otro. Si es así, una célula de soldadura robotizada puede asumir las uniones repetitivas y dejar en manos de tu equipo las tareas que realmente exigen su criterio.
En ATX Robotics integramos en nuestras células automatizadas de soldadura robots colaborativos o industriales y equipos periféricos adaptados a las piezas y al proceso. Si requieres de algo más sencillo para empezar, también disponemos de una solución modular de soldadura que reúne, en un único sistema ya configurado, robot colaborativo, máquina de soldadura, antorcha, software de control y mesa de trabajo.
Aprovecha estas semanas para seleccionar las referencias adecuadas, revisar utillajes, preparar programas y hacer las primeras pruebas de soldadura automatizada. Así, cuando vuelvan los pedidos en septiembre, no tendrás que improvisar y llegarás con buena parte del trabajo técnico ya resuelto.
4) Digitaliza lo que hoy te obliga a recorrer la fábrica de punta a punta
No todos los problemas de productividad se ven a simple vista. A veces las máquinas funcionan, los operarios están ocupados y los pedidos avanzan… y aun así te cuesta saber dónde se están perdiendo realmente las horas.
En este caso, la mejora no tiene por qué empezar con un robot. Puede empezar por capturar mejor la información de tu planta o por optimizar el mantenimiento, con soluciones de digitalización como sistemas MoM y realidad aumentada (RA), respectivamente.
Un sistema MoM reúne en un mismo entorno los datos de producción, planificación, calidad, logística y otros recursos, permitiéndote ampliar por prioridades la digitalización de las diferentes áreas de tu negocio al tratarse de módulos escalables. En la práctica, te permiten saber en todo momento qué orden está en curso, dónde se ha producido una parada o qué pedido corre riesgo de retrasarse, antes de que sea el cliente quien te llame para preguntarlo, entre otras funciones.
La Realidad Aumentada (RA) también puede mejorar tareas como el mantenimiento o la formación sobre máquinas. Como requiere una curva de aprendizaje, el verano es un buen momento para implantarla con tranquilidad, sin la presión del trabajo diario.
Llega a septiembre con un primer proyecto definido
Aprovechar el verano no implica llenarlo de proyectos o que toda la instalación deba quedar terminada antes de septiembre. También puede servir para realizar el diagnóstico, definir prioridades, estudiar la viabilidad y preparar un calendario de implantación realista.
En ATX Robotics empezamos por entender cómo trabajas, qué operación te está limitando y qué resultado necesitas conseguir. A partir de ahí, decidimos qué solución adaptada al tamaño, el presupuesto y el ritmo de crecimiento de tu operativa conviene implementar.
Ya es julio y estas semanas con menos “ruido” en planta pueden servir para resolver ese proceso que lleva meses restándote tiempo, generando esperas o limitando la capacidad de tu equipo. ¿A qué esperas para mejorar la eficiencia de tu planta industrial este verano?